El cultivo hidropónico

Ideal cuando no tenemos suelo para cultivar

El cultivo hidropónico se caracteriza por no necesitar suelo para crecer. Esta característica hace que sea ideal cuando queremos cultivar pero careceos del suficiente espacio o suelo para hacerlo.

Para hacer crecer las plantas no se necesita sustrato, sino un medio inerte, como la fibra de coco, la lana de roca o la arcilla expandida.

cultivo hidropónico

La nutrición de las plantas se realiza a través de canalizaciones de agua, en la que se administran diluidos los nutrientes que éstas necesitan.

Procedencia histórica

Este tipo de cultivo ya se conocía en la antigüedad, de hecho, se cree que una de las antiguas maravillas del mundo, como lo fueron “Los jardines de Babilonia” se proyectaron con esta técnica. En aquellos tiempos, tan sólo se basaba en cultivar plantas en agua con cierto ingenio, evidentemente, no se conocían las técnicas científicas actuales.

Este tipo de cultivo se abandonó posteriormente, y no hemos vuelto a saber de él hasta los años 30 del siglo pasado, consiguiendo depurar la técnica y hacerla ecosostenible y rentable. De hecho, los famosos jardines verticales que observamos ahora por las ciudades como si fuese tecnología de vanguardia, están construidos con hidropónia.

Cultivo hidropónico

Con respecto a este tipo de cultivos, encontramos invernaderos que han implantado este sistema con alta tecnología, mediante un ambiente controlado y óptimo para el crecimiento vegetal, y analizando continuamente la cantidad de nutrientes que se distribuyen a través del agua.

En el ambiente casero, este tipo de cultivo resulta idóneo si disponemos de poco espacio, entre otras cosas porque es ideal para realizarlo de forma vertical.

El cultivo hidropónico casero

En un ambiente casero, este tipo de cultivo está indicado para plantas de pequeño tamaño, como lechugas, rábano, etc. Permite que en poco espacio podamos cultivar una gran cantidad de plantas, y con materiales fáciles de conseguir y baratos.

Necesitaremos, contenedores de plástico (mejor tubulares), sustrato para cultivo hidropónico, tal y como hemos indicado antes, arcilla expandida, lana de coco, perlita, etc., oxigenador de agua (tipo como los que se utilizan en los acuarios), bomba de inmersión (el oxigenador es para el agua de la bomba), dos copas de plástico resistentes y tuberías para regar.

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No necesitamos que la bomba sea muy potente, si lo fuese regaría a presión, y eso no nos interesa, sencillamente crear un circuito de agua para todas nuestras plantitas. Olvídate de adquirir una bomba de pozo, casi con una bomba de acuario sería más que suficiente. El resto de materiales, recíclalos.

Los conductos de plásticos pueden ser botellas de plástico de refrescos, o de agua. Límpialos adecuadamente y ensámblalos. Unos deben de ser más pequeños y que quepan dentro de los otros, y es importante que sean opacos para que no dejen pasar la luz del sol. Si son trasparentes, sencillamente píntalos, así evitas el problema. Haz agujeros en el recipiente más pequeño, allí es donde alojaremos las plantas. Rellénalos con el sustrato que hayas elegido. Coloca estos tubos más pequeños dentro de los grandes, llénalos de agua e instala la bomba y la oxigenadora. Deberás haber creado un circuito cerrado que permita la circulación de agua.

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