Recolección y almacenamiento de cabezas de ajos

Normalmente solemos hablar mucho de las siembras pero poco de la recolección, y a veces nos encontramos con dudas sobre el momento idóneo para hacerlo. Hoy os traemos un artículo sobre la recolección y almacenamiento de cabezas de ajos.

Recolectar verduras como los tomates, por ejemplo, que se ven a simple vista es fácil… Los cogeremos en el momento de maduración que más nos interese, pero, ¿y las verduras que no se ven?

cabezas de ajos

Hacer la prueba empírica e ir probando puede suponernos recolectar ejemplares que no podamos consumir, o tener pérdidas que podríamos evitar identificando las señales que nos dan las plantas para saber el momento justo de maduración.

Este es el caso de los ajos. En el hemisferio norte estamos entrando en plena temporada de cosecha, así que si todo va bien, después de unos ocho meses de cuidados, será el momento de recoger nuestros ajos.

Recolección y almacenamiento de cabezas de ajos secos

Si lo que pretendíamos era comer ajos tiernos, ya debemos de haberlos cosechado. En el momento en el que el diente de ajo empieza a engordar, el ajo tierno pierde cualidades gastronómicas.

Además, para recolectar ajos tiernos o ajetes es recomendable plantar la cabeza de ajo entera y es suficiente con esperar unos tres meses. Sin embargo, para cosechar cabezas de ajo que podamos guardar para su posterior consumo durante el año, se planta el diente de ajo y se necesitan unos ocho meses para su recolección.

cabezas de ajos

Existen unas señales que nos indicarán que los ajos están listos para su recolección. En algunos ejemplares, los dientes deben asomar por encima de la tierra, mostrando que ya están correctamente formados. Además, la planta mostrará hojas amarillas o secas, diciéndonos que ya está finalizando su ciclo de vida.

Existe un truco para que la cabeza de ajos engorde más todavía, y es anudar la planta, de esta forma evitaremos que la raíz envíe nutrientes a las hojas, y serán los ajos los que los recojan.

Para poder almacenarlos y disfrutarlos el mayor tiempo posible debemos hacerlo con la menor humedad. Se debe escoger un día soleado, sin que en los días anteriores haya habido tormentas ni ningún tipo de precipitación. En el caso de que estén húmedos, corremos el riesgo de que desarrollen hongos y se nos eche a perder la cosecha.

ajos

Con un suelo mullido, debería bastar con un simple tirón en las hojas. En el caso de que el suelo esté compactado, es mejor utilizar palas de punta o legones, para extraer la cabeza sin que se rompa.

Se recomienda dejar el ajo sobre el terreno durante 4 o 5 días, siempre y cuando el tiempo lo permita. Es decir, que no se esperen precipitaciones ni demasiada humedad ambiental.

Una vez ya los recojamos para almacenarlos en casa, podemos cortar con unas tijeras los restos de hojas, de forma que ocupen menos espacio y sea más limpio su almacenaje.

Aquí te dejamos un robot increíble, es un fermentador inteligente, para conseguir ajo negro, un ajo que como sabemos, tiene todavía más capacidad medicinal que el ajo morado.

El ajo, para que se conserve bien, necesita respirar, por lo que es recomendable dejarlos en una despensa o alacena en la que exista buena ventilación y esté seco y protegido de la luz. Siempre en recipientes no cerrados herméticamente, y es conveniente moverlos de vez en cuando.

Y recuerda guardar unos cuantos para volverlos a plantar en invierno y poder disfrutar de una nueva cosecha. Hasta aquí este interesante artículo sobre la recolección y almacentamiento de las cabezas de ajos.

No te pierdas este otro artículo sobre el ajo y sus propiedades, un auténtico tesoro en nuestra despensa.

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