Injertos en árboles de hueso

Introducción

Son numerosas las ventajas que puede ofrecernos realizar injertos en nuestros árboles, podemos conseguir una mayor producción de frutos, una mayor adaptabilidad al terreno o al clima, mayor resistencia ante plagas y enfermedades, o sencillamente por obtener un fruto con mayor rendimiento comercial. Hoy os hablamos de los injertos en árboles de hueso.

Injertos en árboles de hueso

Es requisito imprescindible que el árbol receptor se encuentre en mayor desarrollo que las púas o yemas del árbol donante. En caso contrario, el receptor no tendría el suficiente vigor como para llevar los injertos adelante

La mejor época para realizar injertos

La mejor época para realizar los injertos es cuando exista buena circulación de savia, pero sin excesos; en este caso el injerto podría “ahogarse” y no saldría adelante. No obstante, en líneas generales, en lo referente a árboles de hueso, la mejor época para realizar los injertos se suele producir en primavera, verano y principios del otoño. En invierno, los árboles se encuentran en reposo, por lo que es muy probable que cualquier intento de injerto fracase, excepto en casos como el de la vid, que se realiza en época de reposo.

Debemos escoger horas frescas del día, por lo que lo recomendable es realizarlos de cara a la noche, de forma que el sol no seque las varetas o yemas que vayamos a injertar. O elegir un día nublado, pero sin riesgo de lluvia.

Injertos en árboles de hueso

Si las recogemos o cortamos en una hora del día en la que apriete el sol, para realizar el injerto posteriormente, es recomendable guardarlas en un lugar fresco, para que  no se sequen e impida que la savia pueda circular posteriormente. Un buen lugar puede ser un frigorífico o, por ejemplo un agujero en un muro en el que no incida el sol. Es recomendable envolverlas en plástico o similar, para que tengan la menor pérdida de humedad posible.

Incluso si tenemos que conservarlas durante tiempo, es recomendable utilizar algún producto fungicida para evitar la aparición de hongos.

También deberemos escoger un día en el que no haya lluvia prevista. Si el agua penetra en la zona del injerto puede malograrlo.

A tener muy en cuenta, que las yemas o varas que escojamos deben estar en perfectas condiciones, así como las ramas elegidas para realizar los injertos. Deben ser vigorosas y sanas, para que la savia fluya bien y acepte al donante.

Injertos en árboles de hueso

Si los injertos vamos a realizarlos en primavera, es recomendable recoger las varetas en invierno y conservarlas, tal y como hemos recomendado anteriormente, en un lugar fresco y moderadamente húmedo. Con esto conseguimos, al injertar en primavera, que el árbol receptor tenga la savia activa, y el injerto reciba bien esta savia al haber estado en reposo pero haberse mantenido en perfectas condiciones.

Si los realizamos a finales de primavera, verano, o principios del otoño, lo mejor es recogerlas y hacer los injertos directamente. Sobre todo si tenemos la suerte de poder contar con el árbol receptor y el donante cerca.

Calendario y tipos de injerto recomendados

A continuación te mostramos un calendario orientativo y el tipo de injerto recomendado.

HIGUERA: Injerto de corona, a finales de abril o principios de mayo.

MANZANO: Injerto de escudete en julio/agosto, o de hendidura en marzo.

MEMBRILLERO: Injerto de escudete en julio/agosto.

NARANJO: Injerto de escudete en abril/mayo.

OLIVO: Injerto de corona en abril, hendidura en marzo o escudete en septiembre.

CAQUI: Injerto de hendidura doble o inglés sencillo en abril.

NÍSPERO: Hendidura en marzo o escudete en julio.

MELOCOTONERO: Escudete en marzo o desde julio a septiembre.

PERAL: Escudete en julio/agosto.

GRANADO: Media hendidura en marzo/principios de abril.

VIÑA: Injerto inglés en febrero/principios de marzo. (Importante que se encuentre en reposo vegetativo).

CIRUELO: Injerto de media hendidura en marzo, de corona en mayo/abril, incrustación marzo o septiembre.

Injertos en árboles de hueso

ALMENDRO: Media hendidura en marzo o escudete en agosto.

ALBARICOQUERO: Injerto de incrustación en primavera.

CEREZO: Si se realiza con púa se recomienda hacerlo de abril a septiembre mediante corona, hendidura o inglés. En el caso de que se realice con yema se recomienda escudete en agosto.

Espero que este artículo sobre los injertos en árboles de hueso os haya servido de ayuda.

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