Cultivo y propiedades de la lavanda

Plantas aromáticas en el huerto: La Lavanda

La lavanda es un arbusto leñoso de hoja perenne con un olor especialmente agradable y característico que la ha convertido en una planta muy apreciada con un gran valor ornamental, pero también medicinal. En este artículo hablaremos sobre el cultivo y las propiedades de la lavanda; éstas últimas  múltiples y muy beneficiosas, tanto para nuestro huerto como para nuestra salud.

Cultivo de la lavanda

Es originaria del mediterráneo occidental, agradeciendo un clima cálido con veranos calurosos e inviernos suaves. Necesita suelos con un buen drenaje y alcalinos. El estancamiento de agua puede pudrir sus raíces en verano o helarla en invierno, lo que conduciría a la muerte de la planta. Si nuestro suelo es demasiado ácido podemos recurrir a la cal o a la ceniza con tal de alcalinizarlo. Hay que tener en cuenta, precisamente por la acidez del suelo, que no le gusta demasiado el exceso de abono, de hecho, casi no es necesario abonarla a lo largo de su vida; a no ser que el suelo sea realmente pobre, entonces sólo deberemos abonarla de forma moderada en época de floración.

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La situación ideal de la lavanda en el huerto, desde la perspectiva del suelo alcalino sería alrededor de éste. En el huerto existen exigencias de abonado que pueden dañar la lavanda, sobre todo si rotamos los cultivos. Precisamente por ello, si la situamos en los extremos del huerto podremos cuidarla particularmente sin afectar al resto de cultivos.

Cultivo y propiedades de la lavanda

Tanto si vamos a tenerla en una maceta o en el suelo directamente, la planta debe contar con una buena aireación. Se trata de un arbusto con abundantes ramificaciones y bastante compacto por lo que no tener la suficiente ventilación puede derivar en problemas de hongos o podredumbre. Al mismo tiempo necesita sol directo, lo ideal serían unas 6 horas. Es importante tener estos requisitos en cuenta a la hora de situarla.

En la época de invierno apenas necesita cuidados, sólo de tanto en tanto riegos espaciados en el caso de que no se produzcan lluvias. En verano, sería suficiente uno o dos riegos a la semana, pero con peculiaridades. Si el verano está siendo muy riguroso y el sustrato se seca mucho sería importante que la regásemos más veces, sin embargo, si éste no llega a secarse deberemos espaciar más los riegos para que el agua no pudra las raíces. Es mejor evitar mojar las hojas o las flores para evitar la posible proliferación de hongos… Pero como en el anterior caso, también depende en dónde esté situada la planta. Si la ventilación y el sol son los correctos no tendremos porqué tener problemas.

Cultivo de la lavanda

En el cultivo de la lavanda resulta muy importante la poda. Al tratarse de un arbusto leñoso, su crecimiento suele ser rápido e incluso enraíza sus ramificaciones, que por otra parte resulta ideales para trasplantar y obtener nuevos ejemplares. No obstante, lo ideal es realizar podas periódicas en primavera y otoño, justo antes de la floración. La planta agradece que la podemos tanto en altura como en perímetro, dándole forma. De esta manera estimularemos su crecimiento leñoso y su floración, consiguiendo ejemplares más robustos y duraderos. De hecho, si no la podamos podremos observar cómo ciertas plantes de la planta se secan, pudiendo pudrirse y causándole importantes daños.

No confundir la poda con la recolección de flores. No tienen nada que ver. Cortar las flores para decorar, perfumar o consumirlas de forma medicinal ni aportará ni quitará nada la planta. La poda debe ser más profunda.

Propiedades de la lavanda – En el huerto

En el huerto resulta muy importante atraer a insectos polinizadores que puedan moverse libremente entre planta y planta durante su floración. Este intercambio de polen es el que permite que  las flores germinen y acaben ofreciéndonos el deseado fruto de todo nuestro esfuerzo. Pues bien, la lavanda es una de las plantas que más insectos polinizadores atrae. ¡No sólo a los humanos nos resulta atractivo su color y aroma! Como ya hemos nombrado anteriormente, lo ideal es situarla en los bordes del huerto, con tal de no interferir en el abonado, sin embargo, sí verás aparecer mariposas, abejorros y abejas para saborear su delicioso néctar. De hecho, la miel de lavanda tiene propiedades calmantes muy beneficiosas.

Pero no acaban ahí los beneficios, el mismo poder de atracción que tiene sobre los animalillos nombrados lo tiene para repeler a mosquitos, moscas, polillas, pulgas y pulgones… E incluso a los escorpiones. ¡No soportan el olor!

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Propiedades de la lavanda - En el huerto

Propiedades de la lavanda – Para el ser humano

Las propiedades de la lavanda para el ser humano se conocen desde tiempos inmemoriales. En las civilizaciones clásicas ya se utilizaba su aceite esencial como parte de lujosos perfumes o por su poder relajante.

Su olor es un potente calmante que nos ayuda a relajarnos y a combatir distintos trastornos nerviosos. Puede utilizarse quemando su aceite esencial o hirviendo sus flores o ramas en casa. Los vapores aromáticos vapores que emana calman la ansiedad y el estrés, e incluso ha demostrado su eficacia en diferentes estudios combatiendo la depresión. Su aceite esencial también calma las cefaleas y se aplica realizando un suave masaje en las sienes. Esto también ayuda a conciliar el sueño y dormir de forma más profunda y reparadora.

Propiedades de la lavanda - Para el ser humano

Por otra parte, en forma de infusión aumentan todas estas propiedades, resultando un fabuloso calmante, incluso del dolor menstrual o de dolores crónicos. De la misma forma, debido a sus propiedades, ayuda combatir problemas gastrointestinales debidos al estrés o a trastornos nerviosos.

Una tisana tomada antes de acostarse puede ayudarnos tanto por su olor como por sus propiedades bebidas.

Su preparación es muy sencilla. Si la tienes seca, sólo tendrás que añadir dos o tres cucharaditas por cada medio litro de agua en estado de ebullición. Si la tienes tierna, añade tres o cuatro ramitas y hiérvelas durante unos minutos. Después deja reposar por unos 10 o 15 minutos edulcorando a tu gusto.

Avisamos de que su sabor es fuerte, pero compensa por todas sus propiedades.

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